El girasol no tiene cotización oficial hoy en los principales puertos del país. La falta de precio refleja la incertidumbre que atraviesa el sector, con una demanda de exportación débil y costos logísticos en alza.
Productores y comercializadores siguen de cerca la evolución del mercado, ya que la logística se volvió un problema clave: el aumento en los costos de transporte afecta la rentabilidad y complica la salida del grano.
En cuanto al estado de los cultivos, los informes marcan condiciones climáticas mixtas. Algunas zonas sufren sequía, lo que impacta en el rinde esperado y suma presión sobre los precios.
El precio interno del girasol sigue atado a la cotización internacional del aceite, que viene con vaivenes en los últimos meses. Por ahora, los valores de pizarra están en pausa y el mercado espera señales más claras.







