El feedlot de la cooperativa de Humboldt, ubicado en el oeste santafesino, engorda actualmente mil novillos Holando/Holstein provenientes de tambos de sus socios. El sistema aprovecha la integración con carnicerías propias y la mejora en la relación insumo/producto tras la suba de precios de la carne.
El novillo Holando históricamente tuvo menor valoración en la ganadería argentina, aunque ofrece buena calidad de carne. En la zona de Rafaela, varios productores engordan machos Holando, llevándolos a 550-600 kg con praderas. En Buenos Aires, invernadores como Adolfo Grobocopatel buscaban novillos recriados con buen hueso.
En los años 90, con la expansión del feedlot, surgieron experiencias de engorde intensivo de terneros Holando. Un caso fue el de un pequeño feedlot en Saladillo, que compraba terneros recién nacidos y los criaba hasta 70-80 kg antes de llevarlos al corral, alimentados con balanceado. El modelo luego migró a novillos británicos buscando mayor escala.
En Estados Unidos, el engorde de machos Holstein es una actividad consolidada, con una faena anual histórica de entre 2,3 y 3 millones de cabezas, aunque el avance del semen sexado está cambiando el esquema productivo. El uso de semen sexado permite al tambero seleccionar mejor el rodeo y acelerar el progreso genético.
En Argentina, con casi 2 millones de vacas lecheras, nacen alrededor de 800.000 terneros macho por año. Estos animales engordan rápido y pueden alcanzar un peso final superior en más de 100 kg respecto a los mestizos. La integración comercial, como la de la cooperativa de Humboldt, permite defender mejor el valor del novillo Holando frente al mercado.







