Coninagro expresó su rechazo a la ley aprobada por la Legislatura bonaerense que permite a los municipios destinar hasta el 100% de los fondos del Impuesto Inmobiliario Rural, afectados al mantenimiento de la red vial rural, a la ejecución de obras hídricas durante 180 días.
La entidad cooperativa argumentó que, aunque reconoce la necesidad de obras para prevenir inundaciones, esos recursos son críticos para el mantenimiento de los caminos rurales, especialmente ante el riesgo de lluvias extraordinarias por el fenómeno El Niño.
Coninagro señaló que un camino rural intransitable afecta la recolección, encarece el flete y complica el abastecimiento en momentos de cosecha y siembra. Además, recordó que detrás de cada camino están las escuelas rurales, centros de salud y familias del interior.
La entidad propuso que las obras financiadas se limiten al ámbito rural y estén vinculadas a la conservación de la red vial, que se repongan los fondos utilizados al Fondo Compensador de Mantenimiento y Obras Viales, y que haya rendición pública de cuentas municipio por municipio. También pidió la participación de productores y cooperativas en la definición de las obras a través de las comisiones viales locales.
Coninagro sugirió que las obras hídricas cuenten con un fondo específico y recursos propios, y puso a disposición su red de cooperativas para relevar el estado de los caminos y las prioridades en cada distrito.
“Queremos obras y caminos transitables. No aceptamos que se nos obligue a elegir entre una cosa y la otra”, concluyó la entidad.







