El fiscal general de Chubut, Carlos María Díaz Mayer, informó que los delitos rurales en la Patagonia aumentaron un 12% en el último registro, con más casos de abigeato, incendios y usurpaciones en campos de la región.
Según Díaz Mayer, el cuatrerismo es uno de los delitos más extendidos en la zona, aunque aclaró que el abigeato se diferencia de la caza furtiva por las condiciones de custodia, la cantidad de animales y la intencionalidad del productor. Para que un hecho sea considerado abigeato, el dueño debe haber dejado el animal para cría o engorde, y la ley contempla agravantes si se trata de más de cinco animales o si se usan medios de transporte.
La fiscalía solicita penas más altas cuando los delitos ocurren en ámbitos rurales, debido a la distancia de los propietarios y la dificultad de control. Díaz Mayer explicó que la graduación de la pena depende de la cantidad de animales afectados y la gravedad del caso, aunque la decisión final la toma el juez.
Los incendios en la cordillera y precordillera patagónica siguen siendo una de las principales emergencias, con episodios como el de Puerto Patriada, Epuyén y Cholila, donde se quemaron más de 65.000 hectáreas y se perdieron viviendas, chacras y bosques. Díaz Mayer señaló que la investigación penal distingue entre daño y estrago doloso, y que el uso de términos como 'ecocidio' no modifica el proceso judicial.
Sobre las usurpaciones, el fiscal descartó que haya superposición de leyes y afirmó que la fiscalía mantiene la persecución penal para resguardar la propiedad privada y la producción agropecuaria. Sostuvo que el abordaje de la delincuencia rural requiere rigor técnico y reconocimiento de la indefensión de los productores alejados de los centros urbanos.







