El Riesgo País de Argentina subió a 927 puntos, con un aumento del 8,8%. Este indicador refleja la percepción de los inversores sobre la capacidad del país para cumplir con sus obligaciones de deuda y tiene impacto directo en el costo del financiamiento.
El Riesgo País se calcula por la diferencia entre el rendimiento de los bonos soberanos argentinos y los bonos del Tesoro de Estados Unidos. Un valor alto implica que el país debe ofrecer tasas de interés más elevadas para atraer inversores, lo que incrementa la carga de la deuda pública.
El aumento de este índice encarece la emisión de deuda y limita el acceso a los mercados internacionales de capital. Además, los bonos soberanos argentinos se vuelven menos atractivos y suben los rendimientos exigidos por los inversores.
La situación se agrava por la inflación y la falta de reservas en el Banco Central de la República Argentina (BCRA), factores que suman presión sobre la economía y la percepción de riesgo. El BCRA busca estabilizar la economía y controlar la inflación, pero la confianza de los inversores sigue baja.







