El gusano cogollero (Spodoptera frugiperda) está generando preocupación en productores de maíz por la resistencia a eventos Bt y el aumento de daños en lotes tempranos, según el Programa Manejo de Resistencia de Insectos (MRI) y técnicos del INTA.
En la campaña 2025/26 se detectaron ataques severos en el NEA, NOA, centro y norte de Santa Fe y Entre Ríos, con reportes de hasta cinco aplicaciones de insecticidas en algunos lotes. El ingeniero agrónomo Carlos Simón (INTA Pinedo, Chaco) señaló que la presión de la plaga es alta y que los maíces en estado vegetativo ya muestran daños importantes.
El entomólogo Diego Szwarc (INTA Misiones) indicó que la resistencia afecta a tecnologías Bt, con un avance más generalizado y severo que en campañas anteriores. Alejandro Vera (INTA Obispo Colombres, Tucumán) detalló que el cambio de susceptibilidad a la proteína Vip3A comenzó en septiembre de 2025, con el primer caso en Corrientes y una rápida escalada de incidencia en distintas regiones.
En el norte y centro de Santa Fe se registró una incidencia del 60%, en Chaco y este de Santiago del Estero del 40%, y en Buenos Aires, sur de Santa Fe, Tucumán y Salta, del 10%. Este año, los reportes de daño en maíces primaverales arrancaron temprano y los porcentajes aumentaron, con lotes en Catamarca y Frías (Santiago del Estero) con hasta 50% de incidencia.
Federico Zerboni, presidente de Maizar, advirtió que el cogollero es un problema serio para el maíz y que la necesidad de controles extra impacta en los costos y márgenes del cultivo. Simón agregó que la plaga desalienta la siembra de maíz tardío en el Chaco y el este de Santiago del Estero.
El MRI recomendó monitorear los lotes con frecuencia, intervenir con insecticidas cuando se detecte entre 10% y 20% de plantas con daño 3 de la escala de Davis y larvas vivas en estadios L1-L2, y reforzar el monitoreo a los 3-5 días para verificar el control. Se sugiere revisar al menos cinco puntos por lote y muestrear 100 plantas en total.







