La Estancia La Legua, ubicada a ocho kilómetros de Coronel Pringles sobre la ruta 85, realizó su 54° Remate de Primavera con la venta de 555 animales entre hembras y toros de pedigrí y puro controlado. El evento reunió a 343 asistentes de distintas localidades y se consolidó como uno de los remates más grandes del país.
Entre los lotes destacados, la cabaña vendió por $35 millones a Épico, un toro colorado del plantel. La oferta incluyó 360 hembras y 200 toros, y el volumen llamó la atención de la Asociación Argentina de Angus. Manuel Lanusse, martillero con 13 años en la subasta, remarcó que "es un volumen muy importante, como el que acostumbra a ofrecer La Legua en primavera".
La historia de la familia en Pringles comenzó en 1922 con la compra del campo Las Lomas. En 1970 adquirieron La Legua y tres años después realizaron el primer remate. En 1975 importaron los primeros Polled Hereford y en 1979 trajeron 85 animales en avión, la mayoría vaquillonas. En 1991 sumaron una fracción en La Lía, partido de Guaminí, para iniciar la cría de Aberdeen Angus negro y colorado.
En 2005, tras una escisión familiar, nació Compañía La Legua S.A., que hoy administra la cabaña y el banco genético. La empresa también opera en Salta con Las Lomas y en Formosa con La Gloria, que complementa la producción de ambos campos.
El Banco Genético La Legua funciona desde 1976 y actualmente lo dirige el veterinario Guillermo Ramos, con 50 años en la firma. El centro realiza punciones y extracción de ovocitos para fertilización in vitro, y los embriones se implantan en receptoras hasta el destete. El congelamiento de semen está a cargo de Julián Riad.
La empresa prioriza productividad, rusticidad, volumen, adaptación y fertilidad en su rodeo. En Buenos Aires cuentan con unas 3.500 madres, 1.200 de ellas en Coronel Pringles. El campo está a cargo del veterinario Julio Fritz, acompañado por su equipo, que verifica diariamente el estado de los animales y coordina la inseminación y la trazabilidad.
La Legua emplea a 35 personas en cuatro campos, 15 de ellas en Coronel Pringles. Muchos trabajadores son de la zona, aunque también hay empleados de Formosa, Chaco y Corrientes. Dentro del predio funciona la Escuela N.º 35 Yapeyú, con entre 12 y 14 alumnos, la mayoría hijos de empleados.
Según Eduardo Sigmaringo, cuarta generación de la familia, "la genética es la punta de la pirámide que derrama hacia los rodeos, las cabañas más chicas, los criadores y el novillo". La firma sostiene su volumen y apuesta a la evolución genética para responder a los cambios del mercado y la demanda internacional.







