El trigo cerró la semana con bajas marcadas tanto en el mercado local como en Chicago. En Rosario, la pizarra pasó de $354.600 a $326.600 por tonelada entre el lunes y el jueves, una caída del 8%. En Chicago, el contrato diciembre perdió 5,37% y cerró en US$229,63 por tonelada, el valor más bajo en tres meses y medio.
Según Luciana Bilbao, de Gestor Max, la baja internacional responde a tres factores: expectativa de distensión entre Rusia y Ucrania, presión de oferta por el ingreso de cosechas del hemisferio sur y ventas técnicas de fondos. La demanda de exportación estadounidense tampoco logra sostener las cotizaciones.
En el plano local, Mariela Brandolin señaló que la baja fue más fuerte porque los operadores se adelantaron al ingreso de una buena cosecha. Estimaciones privadas ubican la producción argentina entre 23,4 y 23,8 millones de toneladas, lo que sería la segunda mejor marca histórica.
La Bolsa de Cereales de Buenos Aires advirtió que las bajas temperaturas y la persistencia de cielos cubiertos están condicionando el desarrollo del cultivo en Buenos Aires y La Pampa. Si no mejora la radiación en etapas críticas, podría verse afectado el potencial de rinde.
Brandolin agregó que la capacidad de pago de la industria y los exportadores está en US$220 por tonelada, mientras la pizarra marca US$217. Según la analista, los precios podrían caer hasta US$200-207 por tonelada según distintos modelos. Los exportadores tienen compras por encima de las DJVE, por lo que no habría apuro en adquirir trigo.
Entre los factores que podrían sostener los precios, Brandolin mencionó lluvias en el norte que frenan la cosecha de trigo primicia y la posibilidad de que Brasil demande más trigo de calidad si Rusia no accede a ese mercado. Sin embargo, la tendencia sigue siendo bajista.







