Un establecimiento rural incorporó un feedlot con capacidad para 1.000 vacas lecheras, implementando un sistema de corrales para la alimentación y manejo del ganado. El predio cuenta con espacios abiertos y sectores delimitados para organizar a los animales.
La explotación utiliza comederos circulares con heno y dispone de tanques de almacenamiento, caminos internos y estructuras para facilitar las tareas diarias. El sistema permite reunir a las vacas en áreas específicas, optimizando la producción lechera y el control sanitario.

El feedlot se encuentra en un entorno rural, rodeado de campos agrícolas y bajo condiciones que favorecen el bienestar animal. La organización de los corrales y la infraestructura instalada buscan mejorar la eficiencia del tambo y la calidad de la leche producida.







