Costos agrícolas

El gasoil y los fletes encarecen la campaña 2026/27 y complican al maíz

El aumento del gasoil, los fletes y la mano de obra reduce el poder de compra del maíz y la soja, según CONINAGRO. El costo operativo sube más que el precio de los granos.

Tractor verde trabajando en un campo árido, acompañado de una sembradora roja bajo un cielo despejado.
El aumento del gasoil y los fletes impacta en la rentabilidad del maíz

La campaña agrícola 2026/27 arranca con buenas perspectivas productivas por la mayor disponibilidad de agua y la presencia de El Niño. Sin embargo, los costos operativos suben más que los precios de los granos y complican la ecuación para el productor, especialmente en maíz, según el último informe de CONINAGRO.

El informe analiza la capacidad de compra de soja, maíz, trigo, ternero, novillito, leche y yerba frente a una canasta de insumos y servicios que incluye combustibles, fletes, mano de obra, fertilizantes, herbicidas y maquinaria.

En septiembre de 2026, tanto la soja como el maíz subieron interanualmente, pero esos aumentos quedaron por detrás de los principales componentes de la estructura productiva. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires proyecta una producción total de 157,9 millones de toneladas para soja, maíz, trigo, girasol, sorgo y cebada, apenas un 0,5% más que la campaña anterior. Para el maíz se esperan 66 millones de toneladas (+3%) y para la soja 53,6 millones (+7%).

El gasoil y los fletes, los que más pesan

El gasoil fue el insumo que más se encareció: subió 58% interanual y quedó 32% arriba del promedio de los últimos cinco años. En septiembre se necesitaron 4,4 kilos de soja para comprar un litro de gasoil, un 33% más que un año atrás y 23% más que la media histórica. Para el maíz, la relación fue de 8,4 kilos por litro, un 45% más que en septiembre de 2025 y 35% arriba del promedio quinquenal.

El costo de un flete de 300 km subió 15% interanual. Para cubrirlo, un productor necesitó 106 kilos de soja, un 7% más que el promedio histórico. En maíz, la exigencia fue de 200 kilos, un 17% más que la media de los últimos cinco años.

La mano de obra rural también aumentó: el costo laboral subió 29% interanual y demandó el equivalente a 2,2 toneladas de soja (+9% interanual) o 4,1 toneladas de maíz (+19%).

Fertilizantes y herbicidas: dinámica diferente

El glifosato subió 19% interanual y cotizó a 4,7 dólares por litro, pero sigue 32% por debajo del promedio de los últimos cinco años. Para comprar un litro se necesitaron 12,7 kilos de soja (relación estable interanual y 34% mejor que el promedio quinquenal) o 23,9 kilos de maíz (+9% interanual, 27% menos que el promedio histórico).

El fosfato monoamónico (MAP) cotizó a 990,2 dólares por tonelada (+4% interanual, +2% sobre el promedio histórico). Como los granos subieron más, mejoró la capacidad de compra. La urea se ubicó en 624,8 dólares por tonelada, sin variaciones interanuales y 15% por debajo del promedio histórico, lo que favoreció la compra de maíz frente a ese fertilizante.

CONINAGRO señala que la campaña arranca con buenas perspectivas agronómicas, pero la suba de combustible, fletes y mano de obra obliga a ajustar la estructura de costos. La evolución de estas relaciones será clave para la competitividad y las decisiones de inversión.