El lunes posterior al triunfo de Lula Da Silva en Brasil estuvo marcado por una fuerte devaluación del real y un derrumbe en la bolsa de San Pablo. El real perdió 12% frente al dólar, llegando a cotizar a R$ 5,60, la mayor caída diaria desde 1998.
La depreciación de la moneda brasileña mejora la competitividad de los productos de ese país, lo que implica mayor presión para la industria y el agro argentinos. Según la información disponible, la soja, el maíz y la carne de Brasil podrían ganar ventas frente a los productos nacionales.
En paralelo, la bolsa de valores de San Pablo suspendió operaciones durante 30 minutos tras una caída del 10% en el índice Bovespa. Algunas acciones, como C&A, llegaron a perder hasta 50% en la jornada.
El Banco Central de Brasil podría intervenir para limitar la suba del dólar y contener el impacto sobre la inflación y las tasas de interés.







