Un productor del Alto Valle dejó la fruticultura y se volcó a la ganadería intensiva, vendiendo carne en una región marcada por el crecimiento de la industria petrolera y gasífera. El desarrollo de Vaca Muerta genera demanda y nuevas oportunidades para la producción local.
El impacto de Vaca Muerta va más allá del sector energético. La actividad petrolera impulsa la logística, el transporte y la construcción, y también afecta la demanda de alimentos y servicios en la zona. La llegada de supermercados, bancos y obras de infraestructura en Añelo muestra cómo la economía regional se transforma.
La explotación de gas alimenta plantas de urea, insumo clave para la agricultura y la ganadería. El productor del Alto Valle utiliza esta tecnología en su planteo de maíz y carne, apuntando a la distribución local. El efecto difusión del desarrollo petrolero se refleja en la integración de actividades y en la generación de empleo y movimiento económico.
El transporte de insumos como la arena desde Entre Ríos a Neuquén obliga a repensar la logística, con rutas saturadas y la posibilidad de sumar tráfico fluvial y ferroviario. La interacción entre el agro y la industria energética plantea desafíos y oportunidades para los productores de la región.







