El precio del trigo llegó a su nivel más alto en más de tres años, impulsando la preocupación entre productores y acopiadores de la región. La soja también registró una suba significativa, mientras que el maíz acompañó la tendencia positiva en los mercados.
El aumento en el valor de estos cultivos impacta directamente en la economía de las zonas rurales del sur del Gran Buenos Aires, donde la producción agrícola es una de las principales actividades.
La suba de precios se da en un contexto de incertidumbre internacional y condiciones climáticas que afectan la oferta global de granos. Productores locales siguen de cerca la evolución del mercado para definir estrategias de comercialización en la campaña actual.







