La producción de leche subió 4,5% entre enero y agosto, alcanzando 7.515 millones de litros, según la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca. Las exportaciones también marcaron récord: 2.086 millones de litros equivalentes y US$ 1.130 millones en divisas.
Sin embargo, la facturación de los tambos cayó 10% interanual en agosto en pesos constantes y 4,4% en dólares, de acuerdo al Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA). El acumulado enero-agosto quedó 10,7% por debajo del año pasado.
El precio pagado al productor fue 17,8% menor en pesos constantes y 12,1% en dólares respecto a 2022. La rentabilidad promedio fue apenas positiva (0,3%), pero los tambos chicos y medianos siguen en negativo: -1,62% y -0,35% respectivamente. Solo los grandes lograron 2,9%, lejos del equilibrio del 5%.
Jorge Giraudo, director ejecutivo del OCLA, señaló que la rentabilidad negativa en los estratos chicos y medianos se sostiene hace meses. Explicó que los precios al productor se ajustaron por debajo de la inflación y que la sobreoferta interna y los precios internacionales bajos limitan la mejora.
Gustavo Augel, coordinador de la Mesa de Lechería de Carbap, afirmó que el precio que cobran los tamberos es el más bajo del mundo y el menor en diez años. Advirtió que cierran unos 500 tambos por año por falta de rentabilidad.
Pablo Riva, de Carsfe, indicó que el precio de la leche subió solo 10% en el último año, contra una inflación del 30%. Además, los costos de insumos y alimentación siguen en alza, con el maíz y la soja como principales factores. El primer semestre suele ser de mayor costo y menor facturación, y aunque la segunda mitad mejora, el arrastre negativo persiste.







