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La guerra entre EE.UU. e Irán disparó el precio global de los alimentos

El conflicto en el Estrecho de Ormuz encareció combustibles y fertilizantes, y elevó hasta 30% el valor de los alimentos en el mundo.

La guerra entre EE.UU. e Irán disparó el precio global de los alimentos
El conflicto en el Estrecho de Ormuz afecta el comercio global de fertilizantes

La guerra entre Estados Unidos e Irán lleva más de seis meses y provocó un fuerte impacto en la economía global. El cierre virtual del Estrecho de Ormuz, por donde pasa más del 25% del petróleo y más del 80% de los fertilizantes del comercio internacional, disparó los precios de los combustibles y los insumos agrícolas.

En Estados Unidos, el valor de los hidrocarburos subió de 2,80 dólares por galón antes del 28 de febrero, a 6 dólares por galón la semana pasada. Esta suba se trasladó a los alimentos, que aumentaron hasta 30% a nivel mundial, según datos del Banco Mundial.

El mayor golpe se sintió en países con alta dependencia de importaciones, como Brasil, que compra más del 80% de sus fertilizantes. El costo de la urea, principal insumo de los fertilizantes, prácticamente se duplicó en estos seis meses.

El Banco Mundial señala que el gasto en alimentos representa el 17% del consumo en países avanzados, pero supera el 40% en naciones de África Subsahariana. En estos países, el aumento de precios agrava la situación de pobreza y exclusión.

La crisis actual recuerda al inicio de la guerra en Ucrania, cuando la producción de granos de ese país, que representaba más del 30% del total mundial, desapareció del mercado global.

Según la revista Lancet, para alimentar a una población mundial que podría superar los 12.000 millones en 30 años, la producción de alimentos debería crecer entre 40% y 60%. Sin cambios en los métodos de producción, esto pondría en riesgo los recursos del planeta.

En los últimos dos años, se priorizó el consumo de proteínas cárnicas para fortalecer la masa muscular y reducir el sobrepeso, aunque la tendencia es que la carne se convierta en un producto de nicho, con mayor calidad y precios más altos.

El ciclo de guerras iniciado en Ucrania, seguido por el conflicto en Gaza y ahora en Irán, sigue generando incertidumbre en los mercados de alimentos y fertilizantes.