Sanidad y plagas

La chicharrita del maíz retrocede, pero piden mantener el monitoreo

El último informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis muestra una baja de la plaga en las principales regiones maiceras. Especialistas advierten que sigue siendo una limitante clave y recomiendan no bajar la guardia.

La chicharrita del maíz retrocede, pero piden mantener el monitoreo
Dalbulus maidis, la chicharrita, bajo monitoreo en lotes de maíz

La siembra de maíz avanza con una baja en la presencia de Dalbulus maidis, la chicharrita, según el 51° informe de la Red Nacional de Monitoreo. Durante la segunda quincena de septiembre, la plaga retrocedió en las cinco regiones maiceras del país, con menos abundancia y más localidades sin presencia del insecto.

Las áreas endémicas del NOA y NEA muestran valores levemente superiores al año pasado, mientras que el Litoral, Centro Norte y Centro Sur están en niveles similares a los de la misma época de 2025.

Especialistas de la Red Nacional de Monitoreo remarcan que es clave mantener el monitoreo activo y sistemático. Recomiendan manejar los maíces voluntarios para evitar el “puente verde” y monitorear los lotes de maíz de primera desde la emergencia del cultivo, para detectar la presencia temprana del vector y definir estrategias de control.

Durante el Congreso Internacional de Maíz en Córdoba, Juan Pablo Ioele, coordinador técnico del CIM, señaló que el panorama es de mayor tranquilidad gracias a la información disponible y a condiciones climáticas distintas a las de campañas anteriores.

El experto en plagas Roberto Peralta coincidió y advirtió: “El miedo no es sonso, pero el pánico es estúpido”. Para Peralta, la chicharrita ya es una limitante inevitable y hay que adaptar las estrategias de manejo. Destacó que la plaga obliga a ajustar la planificación y que la información disponible, tanto formal como de campo, es fundamental para la toma de decisiones.

Peralta también se refirió a otras plagas como la oruga cogollera (Spodoptera frugiperda), que mostró fallas de control en la última campaña con la proteína VIP. Si la resistencia se consolida, el problema podría agravarse hasta que lleguen nuevas tecnologías. Recomendó mantener la siembra de refugios y el monitoreo frecuente de los lotes para aplicar controles químicos cuando sea necesario.

Otras amenazas mencionadas incluyen el barrenador del tallo (Diatraea saccharalis), que está controlado por bioproteínas pero podría complicarse si aparece resistencia, y las chinches, que avanzan en la implantación y requieren atención sobre la dinámica poblacional y los momentos de intervención.

Por ahora, ninguna de estas plagas representa una limitante de producción al nivel de la chicharrita, pero los especialistas insisten en mantener la vigilancia activa en los lotes.