El precio del kilo vivo de cerdo en Brasil bajó a US$ 0,89 en agosto, mientras que en Argentina se mantiene en US$ 1,45, según un informe de Ieral. Esta diferencia del 60% amplió la presión sobre los valores internos y alentó el ingreso de carne importada.
En Brasil, el kilo vivo pasó de US$ 1,46 en enero a US$ 0,89 en agosto, una caída del 40%. El informe atribuye este movimiento a una producción brasileña en expansión, que crecería 3,2% este año, mientras que el consumo interno aumentaría solo 1,1%.
Entre enero y agosto, Argentina importó 41.400 toneladas de carne porcina de Brasil, un 20% más que el año pasado y el mayor registro para ese período desde al menos 2010. El valor medio de importación cayó cerca de 10%, de US$ 2.845 a US$ 2.562 por tonelada.
Las importaciones representan el 6,2% del consumo aparente local. Según Ieral, "el principal canal de impacto parece ser el precio antes que el desplazamiento físico de producción local". La producción argentina alcanzó 877.000 toneladas en los últimos doce meses, con un crecimiento interanual del 11,5%.
El informe advierte que la competencia importada, aunque limitada en volumen, puede influir en los precios internos y reducir márgenes, especialmente para los establecimientos menos eficientes. Recomienda profundizar mejoras de eficiencia en productividad, conversión alimenticia, sanidad, genética y escala.







