El trigo no solo termina en harina o pizza: también es materia prima para producir etanol y coproductos para alimentación animal. Canadá, Francia, Brasil y China muestran modelos industriales que aprovechan el grano más allá del consumo humano.
En Canadá, la planta Pound-Maker en Lanigan, Saskatchewan, combina una destilería de trigo con un feedlot de 26.000 cabezas. Desde 1991, produce 14 millones de litros de etanol por año y utiliza los coproductos de la fermentación en la ración del ganado. Otra planta, Co-op Ethanol Complex cerca de Belle Plaine, procesa trigo, maíz, centeno y triticale, con una capacidad de 150 millones de litros anuales y 130.000 toneladas de granos secos de destilería.
En Francia, Tereos opera en Lillebonne, Normandía, una biorefinería que procesa más de 800.000 toneladas de trigo por año y obtiene etanol, gluten, dextrosa y alimento animal. En Bazancourt, Cristanol combina remolacha y trigo, con una capacidad de 280.000 toneladas anuales de alcohol, de las cuales 160.000 corresponden a trigo (unos 203 millones de litros).
En Brasil, CB Bioenergia instaló en Santiago, Rio Grande do Sul, una planta con capacidad de 12 millones de litros anuales de etanol hidratado, autorizada para operar desde enero de 2026. Be8 (antes BSBios) proyecta en Passo Fundo una planta de 220 millones de litros anuales, 155.000 toneladas de coproductos para alimentación animal y una línea de gluten vital, con inicio previsto para marzo de 2027.
China también produce etanol de trigo. El USDA identifica a Henan Tianguan, en Nanyang, con capacidad de 887 millones de litros anuales (trigo, maíz y mandioca), y a Siji Hongda, en Yanjin, con 127 millones de litros usando trigo como materia prima.
El destino etanolero permite valorizar trigo que no cumple con calidad panadera, aunque no todo lote sirve: el contenido de almidón, el precio y la aptitud sanitaria son claves. La fermentación no elimina micotoxinas y pueden concentrarse en los coproductos.
Para Argentina, una biorefinería de trigo cerca de tambos y feedlots permitiría vender combustible y aprovechar la burlanda localmente.







