La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) estima que la campaña triguera 2026 podría alcanzar 23,8 millones de toneladas, la segunda mayor producción de los últimos 17 años. El rinde promedio nacional proyectado es de 35,3 qq/ha sobre 6,95 millones de hectáreas sembradas.
El ciclo está marcado por un octubre atípico: muchos días nublados, bajas temperaturas y lluvias por debajo de lo esperado, pese al pronóstico de año Niño. Según Cristian Russo, jefe de la Guía Estratégica para el Agro de la BCR, "hay temores por este octubre tan atípico" y el impacto que pueda tener sobre el cultivo.
El trigo arrancó con buenas reservas y lluvias dentro de lo normal en julio y agosto, pero el crecimiento estuvo estancado por falta de frío y radiación. En septiembre, la baja humedad ayudó a frenar enfermedades como manchas y royas, pero la falta de agua se volvió limitante.
En octubre, las bajas temperaturas y la falta de lluvias predominaron, con heladas agronómicas entre el 18 y 19. Por ahora, la BCR no reporta daños de consideración, pero se espera la evolución de las espigas para evaluar el impacto real.
Por provincia, la BCR proyecta para Santa Fe un rinde de casi 40 qq/ha, superando levemente a Buenos Aires, que se perfila con 39,2 qq/ha. En Córdoba, el trigo muestra un escenario bueno pero por debajo del año pasado, con 33,6 qq/ha. En Entre Ríos, la Bolsa de Cereales local estima 35 qq/ha, aunque el factor foto termal cayó un 10% respecto a 2025. En Santiago del Estero y Chaco, donde ya comenzó la cosecha, la GEA prevé sorpresas positivas: Santiago podría superar los 30 qq/ha en varios lotes y el promedio provincial sería de 27 qq/ha. En Chaco, pese a lluvias escasas (40-50 mm en todo el ciclo), se esperan buenos rindes.
La falta de radiación y las bajas temperaturas prolongan el llenado y pueden influir en el peso del grano. Técnicos de la BCR advierten que la radiación baja puede ser un "factor de descuento" en los rindes finales.







