Clima y pasturas

El Niño se intensifica pero las lluvias aún no llegan al trigo en la región

El fenómeno El Niño muestra valores históricos según el IRI, pero la falta de agua complica al trigo y frena la siembra de maíz en la zona núcleo. Las reservas hídricas son desiguales y el cereal entra en etapa crítica.

El Niño se intensifica pero las lluvias aún no llegan al trigo en la región
Nubes de tormenta sobre campos agrícolas en la región pampeana

El Instituto de Investigación para el Clima y la Sociedad de la Universidad de Columbia confirmó que El Niño sigue intensificándose en el Pacífico, con un índice Niño 3.4 que alcanzó +3,0 °C al 16 de septiembre de 2026. El fenómeno supera los valores históricos y, según el IRI, podría ubicarse entre los eventos más intensos registrados.

Sin embargo, el impacto en las lluvias todavía no se siente en la región agrícola argentina. La primavera arrancó con precipitaciones escasas fuera de Misiones y norte de Corrientes, según la Oficina de Riesgo Agropecuario. El NOA, Chaco, Córdoba y norte de La Pampa muestran déficit hídrico, y en Santa Fe y Entre Ríos las reservas bajaron aunque siguen regulares. En Buenos Aires, los lotes de trigo mantienen reservas adecuadas, salvo en el noroeste y sudoeste provincial.

La Bolsa de Comercio de Rosario informó que en la zona núcleo hay 160.000 ha de trigo en condiciones regulares por falta de agua, el 10% del área implantada. Los registros de septiembre van de 5 a 35 mm, cuando el promedio histórico es de 30 a 70 mm. El 90% de los lotes se mantiene entre buenos y excelentes, pero el cereal entra en período crítico y las lluvias no llegan.

La siembra de maíz cubre 970.000 ha en la región, cerca del 40% del área prevista, pero se frenó por falta de humedad. En General Villegas la humedad es justa y en Cañada de Gómez esperan lluvias para retomar labores. Según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, las próximas precipitaciones importantes no alcanzarían a la zona núcleo, aunque sí al centro y sur bonaerense.

El productor sigue atento a la evolución de El Niño y a la llegada de lluvias que permitan sostener el desarrollo del trigo y avanzar con la siembra de maíz.