La campaña gruesa 2026/27 arranca con El Niño instalado en el Pacífico ecuatorial y pronósticos de lluvias superiores a lo habitual, según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y la NOAA. El SMN confirmó una probabilidad del 100% de permanencia de la fase cálida del ENOS para septiembre-noviembre, con intensidad fuerte a muy fuerte.
En la región núcleo, hacia fines de septiembre, el 70% del área seguía entre escasez hídrica y sequía. Las últimas lluvias mejoraron parte de los lotes, pero la distribución fue irregular. Septiembre cerró con un promedio de 31,5 mm en las 36 estaciones de la red GEA de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
Modelos de la BCR proyectan para la región núcleo precipitaciones 30% superiores a lo normal en octubre, 70% en noviembre y hasta 90% en diciembre, bajo un escenario de Niño fuerte a muy fuerte. Esto coincide con la siembra de gruesa y la cosecha de trigo.
Para el maíz, la humedad suficiente es una ventaja, pero el exceso puede complicar el ingreso de maquinaria en lotes con bajo drenaje. En soja, el escenario hídrico inicial es favorable, aunque el riesgo aparece si las lluvias generan anegamientos o saturación prolongada.
El INTA y el Conicet desarrollaron AgroENSO, una herramienta que analiza el impacto del ENOS en los principales cultivos. Según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la producción agrícola para 2026/27 podría alcanzar 157,9 millones de toneladas, apenas por encima del ciclo anterior.
La BCR advierte que el desafío será cosechar trigo y sembrar gruesa en simultáneo, con riesgo de perder piso en los lotes. Recomiendan ajustar el manejo lote por lote: drenaje, tipo de suelo, fecha de siembra y elección de híbridos serán clave.
La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación aconseja optimizar canales de drenaje, mantener libres vías de escurrimiento y conservar la cobertura del suelo. También sugiere adecuar la maquinaria a las condiciones de humedad y resguardar insumos en lugares elevados. En ganadería, identificar potreros altos y planificar movimientos de hacienda.
El seguimiento de pronósticos y alertas oficiales será fundamental para reducir riesgos y proteger la producción y la infraestructura rural.







