La campaña gruesa 2026/27 arranca con un fenómeno El Niño de intensidad fuerte a muy fuerte previsto para diciembre y enero, meses clave para el rendimiento de maíz temprano y soja de primera. Las reservas de agua útil se mantienen por encima de los valores normales durante el verano, lo que mejora el escenario para los cultivos.
La siembra ya está en marcha: el girasol supera el 26% del área proyectada de 3 millones de hectáreas y el maíz avanza sobre el 11% de 8,4 millones de hectáreas. Con agua y precios acompañando, el resultado dependerá de las decisiones de manejo, especialmente en nutrición.
Desde Amauta, empresa especializada en nutrición vegetal, señalan que la nutrición es la variable a resolver para alcanzar el potencial de los cultivos. "Para aspirar al rendimiento potencial de un cultivo tenés que resolver primero el agua, después la genética y después la nutrición", afirmó Joel Suvirada, Director Comercial de la compañía.
El agua es la única condición fuera de control, la genética llega resuelta por el mejoramiento, y la nutrición se define lote por lote. Según Suvirada, con El Niño ya declarado, la posibilidad de capturar el rendimiento depende de la nutrición.
Amauta propone tres estrategias de nutrición por cultivo, con microgranulados en la siembra y ajustes foliares y de bioestimulación en etapas de mayor demanda. En maíz, los microgranulados Micro+ Plus y Micro+ 10-40 mostraron respuestas de 420 kg/ha frente a tratamientos tradicionales. Wayra Ziman, para corregir deficiencias de zinc y manganeso, sumó 600 kg/ha; los foliares nitrogenados Wayra Nitro y Wayra Nitro S, 700 kg/ha, y combinados con Bio Amino Plus, 850 kg/ha. Wayra Cuaje, con boro, fósforo y molibdeno, aportó 900 kg/ha en la etapa de formación de granos.
En soja, la línea Micro+ (Plus, 10-40 y 10-27) sumó 300 kg/ha respecto al tratamiento tradicional. Se agregan Wayra Ziman, Wayra Amino (bioestimulante concentrado en aminoácidos libres, 300 kg/ha), Wayra Cuaje para la etapa reproductiva y la combinación Wayra K con Bio Amino Plus durante el llenado de granos.
Para girasol, el esquema incluye microgranulados en el arranque (300 kg/ha), Wayra Cuaje para floración y desarrollo del capítulo, Wayra Amino, foliares nitrogenados y Wayra K con Bio Amino Plus hacia el final del ciclo.
Las respuestas de los microgranulados se midieron contra tratamientos tradicionales y las de los foliares contra controles sin fertilizar. Según la empresa, cada vez más productores contratan esquemas completos de nutrición en lugar de productos individuales.
El contexto económico también cambió la mirada sobre la fertilización, que pasó de ser un costo a una inversión. "Cuando hablamos de nutrición empezamos a hablar de inversión y no de costos o de gastos. Y cuando pensás una inversión, esperás un retorno: son los kilos que construís de más sobre un tratamiento tradicional y que te permiten pagar esa inversión", explicó Suvirada.
El directivo señaló que, con menos margen financiero, la rentabilidad depende más del rendimiento físico. "La nutrición vuelve a ser la herramienta para ir a buscar esos kilos", indicó.
El filtro final sigue siendo la rentabilidad: "El productor está un poco más suelto, con más flexibilidad para arriesgar, pero siempre se termina mirando la rentabilidad: se busca que el Excel dé en verde", aclaró Suvirada.
Amauta es una empresa de nutrición vegetal fundada en 2016 en Rosario, parte del grupo fyo, que desarrolla microgranulados, fertilizantes granulados, foliares y bioestimulantes, y estrategias nutricionales integrales por cultivo.







