El consumo de carne de cerdo en Argentina pasó de 6 kg por persona en 2006 a más de 20 kg al año en la actualidad, según la Federación Porcina Argentina (FPA). El principal motor de este crecimiento es la diferencia de precios con la carne vacuna, que en carnicerías promedia un 128% a favor del cerdo y llega hasta el 192% en algunos cortes.
En carnicerías, el pechito de cerdo se vende a $8.200/kg, mientras que el asado vacuno alcanza los $23.000/kg. Esto permite comprar 2,8 kg de pechito por cada kilo de asado. En cortes como costillitas/carré ($8.200/kg) frente a bife angosto vacuno ($18.000/kg), la relación es de 2,2 a 1. Para milanesa, la nalga de cerdo cuesta $10.000/kg y la vacuna $25.000/kg; la bola de lomo de cerdo $10.000/kg y la vacuna $22.000/kg; la cuadrada de cerdo $10.000/kg y la vacuna $21.000/kg.
En cortes premium, la diferencia se amplía: el lomo vacuno llega a $35.000/kg y el solomillo porcino se mantiene en $12.000/kg, una brecha del 192% según la FPA.
La FPA señala que "los cortes vacunos resultan en promedio un 128% más costosos en carnicerías y un 95% más caros en hipermercados respecto de sus equivalentes porcinos". En supermercados, el pechito de cerdo se comercializa a $7.800/kg y el asado vacuno a $17.500/kg, una diferencia del 124%. En cortes para milanesa, la brecha se reduce al 50%.
La oferta de cerdo fresco se amplió en carnicerías y supermercados, con milanesas, carne picada y hamburguesas de cerdo ganando espacio en la venta diaria.







