Producción animal

El búfalo avanza en Corrientes y Santa Fe como alternativa ganadera

Productores y técnicos apuestan al búfalo para aprovechar zonas húmedas y diversificar la producción. El INTA Corrientes lidera ensayos y Santa Fe impulsa la cadena de valor.

El búfalo avanza en Corrientes y Santa Fe como alternativa ganadera
Búfalos en campos bajos de Corrientes

En Corrientes, el INTA estudia el desempeño productivo del búfalo en ambientes de esteros, bañados y campos bajos. El rodeo experimental incluye 18 bubillas, 23 madres, 18 bucerros y un reproductor, lo que permite comparar alternativas de manejo y observar distintas etapas del ciclo productivo.

La investigación abarca manejo, reproducción, alimentación, adaptación y comportamiento productivo, según Luis Gándara, especialista en ganadería del INTA Corrientes. El objetivo es complementar y diversificar los sistemas ganaderos, no reemplazar la ganadería bovina.

En Santa Fe, el gobierno provincial impulsa la actividad a través de mesas productivas que reúnen al sector público, productores, industria y sistema científico. El ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, destacó que el trabajo conjunto busca definir prioridades y resolver cuellos de botella.

El desarrollo de la cadena de valor incluye la faena y el procesamiento, claves para la sostenibilidad del negocio y la trazabilidad. La carne de búfalo es magra, con bajo contenido de grasa intramuscular y colesterol, y un aporte importante de hierro. También se investiga el potencial de la leche bubalina, con empresas santafesinas desarrollando tecnologías para el manejo y ordeñe.

Entre el 8 y el 10 de octubre se realiza en Ituzaingó el Primer Congreso Internacional Bubalino y la primera Expo de la Asociación Búfalos del Iberá 2026, con la participación de técnicos y productores de Argentina, Brasil, Venezuela y Colombia. El encuentro aborda producción de carne y leche, genética, reproducción, sanidad, eficiencia, innovación y sustentabilidad.

La Mesa de Búfalos en Santa Fe acuerda pautas sanitarias, genéticas y comerciales para aprovechar zonas bajas y humedales, generar valor agregado y arraigo en las comunidades. El búfalo deja de ser una producción de nicho y se consolida como alternativa para diversificar la ganadería en ambientes difíciles.