Comercio exterior

El acuerdo Mercosur-UE exige estrategia para aprovechar cuotas en Europa

Maximiliano Díaz analizó el impacto del acuerdo Mercosur-Unión Europea sobre las cadenas agroindustriales argentinas y advirtió que el acceso a mejores precios en Europa depende de cumplir con estándares más exigentes y de una distribución inteligente de las cuotas.

El acuerdo Mercosur-UE exige estrategia para aprovechar cuotas en Europa
Maximiliano Díaz expuso sobre el acuerdo Mercosur-UE en Rosario

El acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea abre una oportunidad para las cadenas agroindustriales argentinas, pero aprovecharla requiere más que acceso a un nuevo mercado. Maximiliano Díaz, magíster en Políticas Públicas y socio de Endógena Consultora, expuso en Rosario que el desafío es cumplir con estándares europeos cada vez más exigentes y lograr que el valor diferencial llegue al productor.

Según un informe de Endógena, el acuerdo puede mejorar los precios para soja, maíz, carne bovina, arroz y miel, pero el beneficio dependerá de la capacidad del sector para responder a las exigencias de Europa. Díaz planteó que no alcanza con producir más: hay que combinar eficiencia, menor impacto ambiental, trazabilidad y una mejor distribución del valor en cada cadena.

La distribución de las cuotas entre los países del Mercosur es un punto clave. Díaz sostuvo que Argentina debería concentrar sus esfuerzos en los productos donde tiene mayor capacidad productiva y experiencia exportadora, en lugar de repartir todo por igual. "Lo más inteligente sería que Argentina pueda aprovechar las cuotas donde tiene mayor producción y donde ya tiene inserción en Europa. No debería repartirse todo por igual, sino que hay que ser inteligentes", afirmó.

En el caso de la carne vacuna, Europa puede pagar hasta tres veces más que China y duplicar los valores del resto de América Latina. Sin embargo, ingresar a ese mercado implica aceptar condiciones más estrictas. Díaz citó el ejemplo de la miel: tras anunciarse una cuota con arancel cero para mieles argentinas, la Unión Europea estableció nuevas normas para certificar el origen y las condiciones de elaboración apenas veinte días después.

El especialista advirtió que en el complejo granario, donde miles de productores conviven con pocos comercializadores, puede ser difícil que el diferencial de precio llegue al productor. Propuso herramientas para identificar cada operación según destino y calidad, de modo que el sobreprecio europeo se traslade como incentivo al primer eslabón de la cadena.

Díaz remarcó la importancia de construir trazabilidad integral para seguir el producto y distribuir el valor generado. El acuerdo no solo permite vender más en Europa, sino que exige demostrar origen, calidad y condiciones de producción. La clave, según el especialista, es aprovechar los segmentos donde Argentina ya tiene presencia y convertir el acceso al mercado europeo en mayor valor para toda la cadena.