El fenómeno El Niño puede complicar el acceso a los lotes por exceso de agua. En ese contexto, los drones agrícolas se posicionan como una herramienta para aplicar fitosanitarios cuando la maquinaria terrestre no puede ingresar, según especialistas y empresas del sector.
El ingeniero agrónomo Matías Fernández Koller, de Bidcom Agro, señaló que "volar es relativamente sencillo" con los equipos actuales, pero remarcó que la clave está en la capacitación y la correcta configuración de los parámetros de aplicación. La oportunidad de aplicar en el momento justo impacta en la eficacia del control de malezas y plagas, y puede evitar pérdidas de rendimiento.
El uso de drones reduce el pisoteo del cultivo y evita la compactación del suelo, un problema frecuente en años húmedos. Sin embargo, Fernández Koller advirtió que no alcanza con trasladar las recetas de la pulverizadora terrestre al dron: la mezcla debe ser más concentrada y la calibración es fundamental para evitar fitotoxicidad.
La logística también es clave: abastecimiento de agua, preparación del caldo, carga de baterías y organización del trabajo. Bidcom Agro ofrece capacitaciones a través de DJI Academy y recomienda revisar la normativa vigente antes de operar.
Según Bidcom Agro, el parque de drones agrícolas en Argentina podría pasar de 100 equipos en 2023 a unos 3.000 en 2026. El INTA, a través de la Red de Drones y el Programa Nacional AgTech, impulsa relevamientos sobre el uso de esta tecnología en el país.







