La crecida del río Paraná, impulsada por el fenómeno El Niño y la apertura de compuertas en las represas de Itaipú y Yacyretá, obliga a productores ganaderos de las islas del Delta a acelerar el traslado de hacienda. Según datos de SENASA, en el partido de Ramallo y San Nicolás hay unas 26.000 cabezas en riesgo, distribuidas entre Lechiguanas, Gualeguay y Victoria.
Analía Esperón, productora y capitana de barco ganadero en las islas Las Lechiguanas (Departamento Gualeguay, Entre Ríos), describió la situación como comparable a la creciente de 1983. El pronóstico indica que el nivel del río podría alcanzar los 4 metros en noviembre en San Nicolás, donde actualmente marca 2,46 metros.
El operativo de evacuación ya comenzó y depende de las condiciones climáticas y de navegación. En la zona hay siete embarcaciones disponibles, aunque no todas tienen la misma capacidad. Los viajes pueden durar hasta 12 horas en condiciones normales, pero con la crecida se acortan a seis horas por nuevos pasos de agua.
La hacienda en riesgo es principalmente vaca de cría con ternero al pie y novillos livianos. El traslado se complica por la necesidad de separar terneros para evitar accidentes y por la logística en tierra y agua. Productores y dueños de embarcaciones encabezan el operativo, ya que la zona aún no fue declarada en emergencia.
Esperón señaló que la gravedad no solo afecta a los productores: la venta forzosa de hacienda por falta de campos impacta en los precios y complica la situación impositiva para el año próximo. Pidió que los municipios prevean corrales móviles y logística para agilizar la descarga y el traslado en tierra.
El dato operativo: los corrales deben estar en lugares altos, con mangas anchas y cubiertas, y la hacienda lista para cargar. Del lado de la costa, camiones y corrales de descarga agilizan el proceso y permiten aprovechar mejor los viajes.







