En septiembre se patentaron 493 unidades de maquinaria agrícola en Argentina, entre cosechadoras, tractores y pulverizadoras. Según la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA), esto representa una baja del 20,6% respecto al mismo mes del año pasado.
El acumulado de ventas en los primeros nueve meses del año llegó a 5.098 unidades, apenas 0,7% por debajo de las 5.135 registradas en el mismo período de 2025. Desde ACARA señalaron que el repunte de julio y agosto no se sostuvo y que el mercado sigue sensible a la financiación, la disponibilidad y las promociones.
En tractores, septiembre cerró con una caída del 22,6% en los patentamientos: de 518 unidades hace un año a 401 este mes. ACARA advirtió que parte del mercado, sobre todo en potencias bajas y medias, está dominado por marcas importadas, principalmente de China, que no siempre se registran formalmente como las tradicionales.
El segmento 'otros', que agrupa a estas nuevas marcas, duplicó la cantidad de patentamientos respecto al año pasado y ya representa el 19% del total de ventas de tractores. Según el informe, "el tablero competitivo se está ampliando" y la presión ya no viene solo de las marcas históricas, sino también de jugadores que compiten por precio y disponibilidad.
En cosechadoras, septiembre mostró 45 unidades patentadas, un 4,7% más que el año pasado. El acumulado anual en este rubro creció 12,5%. ACARA destacó que es el segmento más sólido del año, aunque sigue dependiendo del financiamiento.
Las pulverizadoras siguen con resultados negativos: 47 unidades patentadas en septiembre, una baja del 21,7% interanual. El acumulado del año muestra una caída del 9,8%. El informe señala que el mercado está fragmentado y que la competencia entre marcas globales y locales obliga a mirar más allá del volumen total.
ACARA concluyó que, aunque el mercado general retrocedió en septiembre, el sector mantiene oportunidades por la cosecha y la necesidad de renovación tecnológica. Sin embargo, la demanda es cada vez más selectiva y depende de la financiación y la gestión de capital de trabajo.







