Bolivia busca duplicar su volumen de exportación de carne en los próximos tres años, según José Fernando Céspedes, director institucional del frigorífico Frigor. El país exportó 42.000 toneladas en 2025, con el 90% de los envíos dirigidos a China, Rusia y Ecuador.
La apertura del mercado internacional para la carne boliviana se formalizó en 2019, cuando el entonces presidente Evo Morales firmó un protocolo con China. Ese año, Bolivia exportó apenas 3.000 toneladas. Desde entonces, el crecimiento fue sostenido, impulsado por la demanda asiática y mejoras productivas.
El rodeo nacional alcanza los 11 millones de cabezas, principalmente de la raza Nelore, concentradas en Santa Cruz y Beni. Céspedes explicó que el peso promedio de faena en Santa Cruz subió de 200 a 280-290 kg, y a nivel nacional promedia 230 kg.
El directivo señaló que la exportación representa el 20% de la producción total. Si se mantienen las mejoras en productividad y la demanda externa, el volumen podría ubicarse entre 80.000 y 100.000 toneladas en tres años.
Céspedes también mencionó que la prohibición de exportar carne durante el gobierno de Evo Morales frenó la actividad por una década, aunque en ese momento las ventas externas eran marginales. Actualmente, el sector enfrenta tensiones políticas internas, especialmente en la región oriental, que concentra la mayor parte de la ganadería.
Según Céspedes, "queremos encarar desafíos y aprender de los monstruos de la ganadería como Argentina".







