Las exportaciones argentinas de biodiésel a la Unión Europea pasaron de 50.000 toneladas en el primer semestre a 230.000 toneladas en la actualidad, según Gustavo Idígoras, presidente de Ciara-CEC. El aumento se dio tras el rechazo en el Parlamento Europeo de una normativa que podía cerrar el mercado para la soja y sus derivados.
Idígoras señaló que, si se mantiene el ritmo actual, los envíos podrían superar las 300.000 toneladas este año. El dirigente explicó que la normativa 807, impulsada por la Comisión Europea, buscaba categorizar la soja como de alto riesgo ambiental, lo que hubiera frenado las exportaciones argentinas al bloque.
Desde marzo, los embarques a la UE se habían paralizado por la incertidumbre regulatoria. La gestión conjunta de Ciara-CEC, Cancillería y la embajada argentina ante la UE permitió destrabar la situación y reabrir el mercado.
El único destino actual para el biodiésel argentino es la Unión Europea. Incluso si se superan las 300.000 toneladas anuales, el volumen sigue lejos de los 1,8 millones de toneladas que se exportaban cuando los mercados de Estados Unidos y Perú estaban abiertos.
Idígoras planteó que el futuro del sector pasa por desarrollar biocombustibles para aviación (SAF) y uso marítimo. Para eso, consideró clave la aprobación de la nueva ley de biocombustibles, que ya tiene media sanción en el Senado y permitiría adaptar las plantas locales a estos productos.
El dirigente remarcó que "el proyecto que tiene media sanción del Senado justamente permite la elaboración del SAF o el biocombustible marítimo fluvial".







