Historias de campo

Alejandro Alonso: de Pasteur a 5.000 cabezas en Tierra del Fuego y Chubut

Arrancó en el sur bonaerense y hoy maneja cinco carnicerías en Río Grande, dos feedlots y venta a hoteles y cruceros en la Patagonia. El clima y la logística, los principales desafíos.

Alejandro Alonso: de Pasteur a 5.000 cabezas en Tierra del Fuego y Chubut
Alejandro Alonso maneja feedlots y carnicerías en Tierra del Fuego y Chubut

Alejandro Alonso nació en 1961 en Pasteur, sur bonaerense, y hoy es dueño de cinco carnicerías en Río Grande (Tierra del Fuego) y dos feedlots, uno en esa ciudad y otro en Gaiman (Chubut). Su negocio integra la cría, engorde y venta directa de carne bovina y ovina, abasteciendo tanto al mercado local como a hoteles y cruceros turísticos en la Patagonia.

Alonso arrancó trabajando en estancias y frigoríficos en el sur, pasó por la industria petrolera y abrió su primera carnicería en Ushuaia, donde no le fue bien. Tras un intento en horticultura, volvió a la carne en 1997 con una carnicería en Río Grande. El crecimiento lo llevó a abrir más locales y a integrar la producción para no depender de proveedores externos ni de la logística desde el norte.

Actualmente, compra unos 1.500 novillos de 300 kg y faena 600 cabezas por mes. En Gaiman, engorda terneros de 180 kg hasta 360 kg en 90-120 días, con una ganancia diaria de 1,4 kg. Entre ambos feedlots maneja 5.000 animales, con la idea de llegar a 2.500 en Gaiman y 3.600 más 200 vacas en Río Grande.

El abastecimiento de forraje es un punto crítico: compra balanceado en Tornquist y pasto del valle de Trelew y del valle del Río Negro, con fletes de hasta 2.000 km. Para pasar el invierno, almacena un millón de kilos de alimento en galpones. El clima extremo de Tierra del Fuego complica el engorde, sobre todo en terneros livianos: en 2024, Alonso reportó una mortandad del 10% en animales de 180 kg o menos por el frío y problemas para abastecer agua en los corrales.

La integración le permite ajustar la faena según la demanda y evitar desabastecimiento por problemas logísticos, como vientos o niebla que demoran los camiones. Además de carne bovina, vende cordero y apunta a crecer en el segmento turístico de Ushuaia, donde su hijo maneja la operación.

Alonso no recomienda el feedlot en Tierra del Fuego si no se puede diversificar la producción y la logística, por los altos costos y el clima adverso. Su experiencia muestra que la integración y la adaptación a las condiciones locales son claves para sostener el negocio ganadero en el extremo sur.