El Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) advirtió sobre la complejidad que representa la garrapata bovina para la ganadería, especialmente en el Litoral. El organismo remarcó la importancia de estrategias sanitarias precisas y el manejo responsable de los productos veterinarios, con especial atención a los residuos en carne.
Durante una jornada en Goya, Corrientes, Matías Martiarena, consejero del IPCVA, señaló que el problema abarca desde las pérdidas productivas y la transmisión de enfermedades, hasta el riesgo de residuos en carne por el uso inadecuado de productos. "El tema de garrapata es muy complejo desde un montón de aristas, desde lo productivo, desde las enfermedades que ocasiona y también de los residuos en carne, que es lo que muchísimo nos preocupa", afirmó.
Martiarena subrayó la necesidad de preservar las zonas libres de garrapata y evitar que la situación epidemiológica de países vecinos impacte en la Argentina. El desafío es doble: evitar el avance del parásito hacia nuevas regiones y mejorar el control donde ya está instalado.
Entre los principales problemas sanitarios asociados, el IPCVA mencionó la transmisión de enfermedades como la tristeza bovina, que afecta el desempeño de los animales y los resultados económicos de los establecimientos.
El consejero del IPCVA remarcó que erradicar la garrapata es complejo, pero posible con esfuerzo y cumplimiento de los protocolos sanitarios. Insistió en respetar los períodos de carencia de los productos veterinarios, tanto para el control como para la erradicación del parásito. "Sin dudas, donde hay que estar muy atento es en respetar los períodos de carencia de los productos, tanto de retiro como también de la aplicación, dependiendo de qué estén haciendo, si es control o erradicación", explicó.
El seguimiento del calendario sanitario no solo impacta en el resultado individual del productor, sino en toda la cadena de valor. Un mal manejo puede generar disrupciones que afectan a todos los eslabones.







